Pasen y Vean

escupidas del alma pretende ser un medio para expresar ideas, pensamientos, estados de animo, emociones del autor.







domingo, 2 de enero de 2011

El Árbol y el Leñador (escrita allá por el 2000)



Y la noche se fue y la luna escapo con ella, solo quedo una estrella y sola se entristeció.

—La soledad no es siempre buena — decía el viejo leñador.

—Qué me hablas de soledad, que mejor compañía que la del que nos creó.

El leñador siguió su trabajo y el árbol murmuro por lo bajo una triste canción

—¿Por que estás triste?

—Es que solo estoy —, el árbol contestó—siento que me muero, ya no soy el de antes, mis raíces, mis semblantes, mi triste corazón. De joven yo era idealista, hoy solo un pesimista que solo se quedó.

—¿No me dijiste que la soledad no era mala? — preguntó el leñador.

—Intenté justificarme, eso pensaba antes, hoy solo estoy. Solo y cansado, mis brazos son pesados y me quema el sol. Me quema y me muero, madera seré de un triste fogón.

—¿Pero y tus ideales y las cosas que amabas?

—Se cayeron con mis hojas, se pudrieron con mis ramas, se quemaron con el sol. Además ya es suficiente se quebrantan mis cimientes sólo siento que me voy.

El leñador muy triste estaba, a este árbol él lo amaba, a este árbol lo cuidó. Y allí comprendió lo que al árbol lo mataba, envejecieron sus ramas y su fe se marchitó.




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